Aceite de Clavo

Aceite de Clavo

(Eugenia caryopyllus)

El clavo es un árbol tropical de hoja perenne de la familia de los mirtos (Myrtaceae).

Estas plantas pueden alcanzar hasta los 90 años de vida.

Se cree que los árboles de clavo son originarios de Indonesia y las islas Molucas, que antes se conocían como las Islas de las Especias. Ya entre los años 100 y 200 a.C. se transportaban desde allí hasta China. Fueron cultivados por los holandeses y llevados de contrabando a las Indias Occidentales y a Mauricio por piratas de varias nacionalidades.

Durante siglos, hubo una lucha por el monopolio del clavo, que es una especia muy valiosa. Se necesitan de 5 a 7.000 dientes secos para producir 500 gramos de especias.

Se utilizan en infusiones, extractos líquidos, polvos, vinagres, mezclas y cremas dermatológicas.

Los principales productores actuales son Madagascar, Tanzania e Indonesia. Una gran parte de la producción mundial de clavo va a parar a Indonesia, donde se usa en un tipo particular de cigarrillo.

El clavo, que es especiado, cálido y estimulante, aumenta la circulación sanguínea. Además, tiene un efecto anestésico y analgésico. También es antifúngico y antiséptico, lo que lo hace ideal en productos para los pies.

Los clavos ocupan un papel central en algunas medicinas tradicionales, como la China, donde se mencionan por primera vez alrededor del año 600 d.C. En Europa, es popular por su efecto calmante en el dolor de muelas.