Mucho más que marketing

“Fresco y hecho a mano” no es solamente el proceso de Lush para la elaboración de producto, es también nuestro modelo de empresa.

Lush es un negocio de ciclo rápido, un modelo muy diferente a otras compañías. Queremos que nuestro producto llegue a nuestros clientes lo más fresco posible para que así sea lo más efectivo posible. Nos enfocamos en las cosas que importan de verdad; los beneficios que los productos tendrán para nuestros clientes.
Una conservabilidad larga no es nuestra prioridad, iría en contra de nuestras creencias. Las normativas industriales nos dicen que los productos que no están etiquetados deben tener una caducidad de 2,5 años, y por lo tanto es necesario añadirles conservantes, estabilizantes, emulsionantes e ingredientes sintéticos para evitar que se estropeen. Nuestro enfoque es completamente distinto; creemos que añadir sustancias químicas es dañino tanto para el cuerpo como para el medio ambiente. Un producto de conservalibilidad larga pierde además todos los beneficios activos de los ingredientes frescos y naturales.

No malgastamos dinero en empaques excesivos, publicidad, marketing caro y almacenes gigantes para amontonar grandes cantidades de productos y así aprovechar las economías de escala. El cliente de Lush paga por ingredientes de alta calidad obtenidos de forma sostenible y ética (y orgánicos siempre que nos es posible) y por productos formulados por expertos, hechos a mano y con mucho cariño.