La Importancia de Reciclar Menos 

Todos los residuos que genera la familia de Bea Johnson en un año caben en un tarro de cristal. Cuatro personas y solo un pequeño tarro. Y es que, en palabras de la creadora del movimiento Zero Waste, “la vida cero residuos no se basa en reciclar más, sino menos”. Para cambiar las cosas hay que pensar del revés y tirar a la basura todo lo que dábamos por hecho o, mejor, reciclarlo. Así será más fácil rechazar la idea de que vivir sin residuos es una lata (que van en el contenedor amarillo, por cierto). 

Y si no puede ser cero residuos, que sean los mínimos. Eso es lo que defiende Vero Femenía, una valenciana que hace cerca de un año –sin trampa, cartón, ni envases– empezó a reducir su basura, porque la huella que quiere dejar en el planeta es otra. Lo saben bien los que la siguen en su blog y en su perfil de Instagram Embellecethe, que utiliza para enseñar a "llevar una vida más sana y consciente”.

Vero, que un día se hartó de ver tantos cubos de basura en su cocina (llenos hasta arriba), hace que parezca fácil. Y viendo el entusiasmo con el que habla llegas a pensar que quizás lo sea. No hay que hacerlo de golpe. Las prisas no son buenas, puedes empezar por un día a la semana. La bloguera nos habla de su rutina de martes, un día normal donde hace algo extraordinario: no usar ni un solo plástico. ¿te unes a los #MartesSinPlástico?

Por la mañana (bien temprano)

A las 6.30 entra por la ventana la luz del alba, el despertador de Vero, que duerme con las persianas abiertas. Acaricia a sus gatas y va directa al baño. Allí se lava los dientes con un cepillo de bambú y unas pastillas de Limelight, sus Toothy Tabs favoritas. Antes de entrar en la regadera pone música y enciende unas velas. Adora los olores y cada día elige uno distinto, según sus sensaciones: Outback Mate, para los días ajetraeados; Karma, cuando quiere conectar con ella misma; y Devil’s Nightcap, que le hace sentir en armonía con la naturaleza.

Antes de desayunar hace una hora de yoga y meditación, que acompaña con un té: verde con nueces, verde con flores, blanco con frutas o roiboos con pistachos… ¡le gustan todos!, los compra a granel y siempre lleva sus propias latas. 

Desayuno

Desayuna avena o quinoa, que compra a granel y guarda en tarros de cristal. También prepara su propia bebida vegetal, con almendras o anacardos que pone a remojo un día antes y después tritura. ¡Es facilísimo!

Cuando termina, limpia la casa pasando el trapeador, hecha con trozos de tela de camisetas viejas y la fregona, que utiliza con un producto comprado a granel. Todo lo guarda en sus propias botellas, claro. Una vez está todo hecho se prepara para hacer la compra, ¡es martes! Así que coge una bolsa de paja y dentro guarda otras dos de hilo vegetal, y bolsas de tela y de plástico reciclado. Luego lo utilizará todo para llevar a casa la fruta de temporada que compra a agricultores de la huerta valenciana. Para el aceite, el vinagre y la salsa de soya a granel utiliza tarros y botellas de cristal de la semana anterior.

En su bolso no puede faltar un estuche con cubiertos de bambú y un popote de cristal, tampoco un vaso de café reutilizable, por si le apetece tomar algo por ahí.

 

Mediodía

Al llegar a casa organiza la compra antes de hacer la comida, no le lleva mucho tiempo, porque ya está todo en su sitio. Aquí el ritual de quitar plásticos, envoltorios, cajas y demás desperdicios no tiene cabida.

Ahora que las cosas están donde deben estar, Vero empieza a preparar su comida. Utiliza cereales, proteínas y vegetales para elaborar un plato macrobiótico y en poco tiempo hierve quinoa o hace cuscús, que acompaña con algún vegetal. Mientras se cocina todo, coge un bote de cristal con garbanzos y prepara un hummus delicioso.

Por la tarde

Cuando termina de comer limpia los platos con un estropajo de luffa o con uno de ganchillo que ha hecho con hilo vegetal. En el sofá, se relaja un rato mientras gestiona su perfil Embellecethe en las redes sociales. A las 6 pm se prepara para ir a trabajar. En su bolso, donde ya hay de todo lo que uno puede necesitar, mete también una botella de cristal que recarga varias veces durante el día.

Por la noche

Después de un día largo, Vero cena lo que ha sobrado a mediodía con un poco de paté vegetal o hummus. Antes de caer rendida en la cama, se lava la cara con Fresh Farmacy, se desmaquilla con aceite de coco y utiliza Full of Grace para hidratar bien el rostro. Una vez que ha completado su rutina, da las buenas noches a sus gatas, jugando un rato con ellas y va directa a la cama, ¡no dura ni un segundo!

Mañana será otro día (libre de plásticos).

 

Artículo de Beatriz Díaz