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Viva México

Aunque parezca lo más normal del mundo, eso de que todo lleve plástico es un concepto bastante nuevo y cuesta imaginar la vida de otra forma.

Antes las personas utilizaban una gran variedad de materiales naturales como envases. Lo normal era volver a llenarlos al hacer la compra o usar el mínimo embalaje. Ahora que las cosas se están poniendo feas, fijarnos en el pasado puede ser la mejor idea para enfrentar los retos del futuro. ¿Te imaginas un mundo sin envases de usar y tirar? En realidad no hay que usar tanto la imaginación.

6:45 am 

Los primeros rayos del sol brillan sobre la almohada. El día amanece y me siento restaurada. Voy al baño y cojo mi cepillo de bambú, mientras me lavo los dientes con polvos dentífricos pienso en todo lo que haré a lo largo del día. De un salto me meto a la ducha y cojo mi gel sólido, ¡me encanta el olor a cítricos!

7:00am 

El desayuno es una de mis partes favoritas del día. A mi me gusta tomar avena con leche de almendras, que hago yo misma. El toque final lo ponen las fresas, resulta que acaban de salir unas que planté en el balcón y están deliciosas. Al acabar recuerdo que tengo que comprar canela y té, así que meto un par de tarros en mi bolso.

8:00am

Aparco la bici y me dirijo a la puerta de la oficina, qué bien sienta pedalear de buena mañana, me da bastante energía para empezar con fuerza. Lo primero es lo primero, así que cuando llego a la ofi me voy a la cocina y me hago mi té. Unas cuantas hojas de pipermint y todo listo. María las trajo el otro día, crecen en su jardín y las seca ella misma, ¡esta chica es un encanto!

9:45am

¡Mi torpeza no tiene límites! Me he cargado el ordenador, vaya manera de empezar el día. Nota mental: no volver a usar el portátil de posavasos. En fin, ya he llamado al servicio técnico y he metido mi portátil en la caja en la que vino para que esté todo listo cuando vengan a recogerlo.

12:30pm

¡Hora de comer! Menos mal que me sobró arroz ayer, he traído un poco de salsa y unas verduras al horno. Lo meto todo en un bote también, lo caliento un poco y me voy fuera a comer que hay un sol radiante (la idea de que me de en la cara me seduce más que esta mañana, para ser sinceros). Cuando acabo de comer veo la furgoneta de los helados, tengo unas ganas irresistibles de comerme uno. Voy dentro cojo un cuenco y una cuchara y pido una bola de vainilla y otra de fresa. ¡ñam!

4:30pm

De vuelta a casa, paso a comprar la canela y el té, llenando los tarritos que tenía en el bolso y luego los peso de forma habitual. También cojo un par de manzanas y las echo directamente en la bolsa de tela que siempre llevo doblada en el bolso.

6:00pm

Ya es hora de cenar y me apetece mucho pasta de verduras. En el supermercado al que voy normalmente la venden al peso también, lo que me permite meter lo que quiera en mis bolsas reutilizables para alimentos. Este sistema es genial, no produces desperdicios y todo está perfectamente ordenado. ¡Ah! Se me olvidaba, cuando termino la garrafa de aceite la suelo llenar en el mercado de mi barrio también.

9:00pm

¡La cama me está llamando! Me hago una manzanilla con el colador y me meto en la cama para leer un libro que cogí prestado de la biblioteca. Voy a caer rendida, buenas noches.