La sal de la tierra
 
 
La sal marina aporta cuerpo y volumen al cabello, motivo por el que es uno de los componentes del Shampoo Big. También es un excelente exfoliante, así que la utilizamos en el exfoliante facial y corporal Ocean Salt. La sal marina especial empleada en estos productos se recoge manualmente utilizando técnicas artesanas de las antiguas salinas de la costa meridional de Portugal.
 
Nuestra sal marina portuguesa es muy especial, ya que se lleva recogiendo de la misma forma desde la época de los romanos y se obtiene bajo condiciones óptimas en las cristalinas aguas del atlántico y el cálido clima mediterráneo.
 
Esta sal evoca una historia que comienza con un anciano llamado Amadeu. Después de trabajar toda su vida en las salinas de su pueblo, estaba resignado a ver cómo su oficio desaparecía. A una de nuestras proveedoras le interesó la historia de Amadeu y aparcó sus planes de convertirse en fotógrafa para poder comerciar con este maravilloso producto. Amadeu le enseñó a ella y a su familia a cuidar la tierra de la reserva natural y obtener sal marina natural de extraordinaria calidad. Permaneció con la familia, cuidando la tierra, hasta el día de su muerte y se ha convertido en una leyenda local.
 
En la actualidad, António José, que afirma con orgullo ser el sobrino de Amadeu, continúa la labor de su tío con el mismo cariño. Utiliza técnicas tradicionales que han ido pasando de generación en generación para obtener una materia natural preciosa sin detrimento de la reserva natural, una Zona Especialmente Protegida (Directiva de Aves) y Área de Humedales Protegida por la Convención de Ramsar (1971). El paisaje está dominado por las salinas y pantanos, que ofrecen excepcionales condiciones de alimentación, cobijo y cría para muchas especies de peces y aves. También existe una flora abundante y rica, con más de 400 tipos de plantas, que contribuyen a preservar el ecosistema. La empresa de recolección también es miembro de TradiSal, una asociación que trabaja para proteger y sustentar las marismas del Algarve occidental.
 
La sal que compramos se ha preparado y recogido siguiendo métodos tradicionales: durante los meses de verano, con marea alta, el agua marina penetra en la desembocadura del río Guadiana e inunda las marismas de la reserva. A continuación, se deja que esta agua penetre a través de canales de conexión que conducen a las salinas, cuya forma se ha diseñado especialmente para este fin. El agua se evapora en las lagunas poco profundas bajo el intenso sol y los cristales de sal se acumulan como copos de nieve y relucen a medida que los charcos superan la fase de saturación.
 
 
Los cristales más pesados se hunden y compactan creando una sal densa de la que proceden los granos gruesos utilizados en el Shampoo Big. Los cristales más ligeros se pueden tamizar para nuestro exfoliante Ocean Salt. Superpuestos a estos últimos, se forman cristales extremadamente delicados que se deben extraen con un cedazo fino; por esta sal se obtiene el mejor precio de venta como producto para gourmets.
 
Una vez que la sal de mejor calidad se ha tamizado y secado en cestas pequeñas, António usa una herramienta similar a un rastrillo, denominada rechegar, para golpear y arrastrar la sal, retirando cualquier residuo que puedan haber recogido las salinas. Una vez satisfecho con el resultado, forma montículos con forma de pirámide junto a la piscina y el secado continúa bajo la luz del sol.
 
Cuando llega el momento del envasado y la preparación de la entrega, António en ocasiones recibe ayuda, pero la mayoría de las veces se las arregla solo: se ocupa de 270 salinas dentro de una zona de cinco hectáreas. A sus 65 años, consigue que el transporte de sacos de 25 kg de sal en la cabeza parezca un juego de niños y recorre la orilla río arriba para preparar todos los palés de una tonelada que entregará a Lush. Como resultado, António es muy respetado en el pueblo por su dedicación al arte de la recolección de sal. Trabaja durante las horas más frescas del día, tiene una buena calidad de vida y gana un sueldo decente; para explicar su apariencia juvenil, afirma que se "conserva en la salmuera de las marismas".
 
Nos enorgullece adquirir productos de una fuente perfectamente mantenida, excepcionalmente valiosa y medioambientalmente protegida; creemos que esta sal lleva consigo el amor y la dedicación de las personas involucradas en su producción.