Pásate al desnudo
 
No he tenido que sacar la basura en año y medio

Y no es que no me guste sacarla, es que no tengo nada que tirar. Sí, has leído bien; nada de basura. Al principio puede parecer que se consume mucho tiempo, o que es difícil, o simplemente una auténtica locura, pero puedo asegurarte que no. Simplemente compro de una manera diferente.

La basura es un gran problema. Un americano tira una media de 20 kg de basura al día. Se nos está acabando el espacio. Los vertederos no se ventilan para que haya una descomposición adecuada, y esto supone liberar toneladas de metano y gases de efecto invernadero cada año. En 2050 habrá más plástico que peces en el océano. Estamos destruyendo el planeta con empaques.
 

¿Alguna vez te has planteado la cantidad de envases que manejamos de forma cotidiana, cada día? Estamos fuera de control, y el peor de todos es el plástico. No es biodegradable, sólo puede fotodegradarse: poco a poco se hace más y más pequeño. Lo que significa que todas y cada una de las piezas de plástico que se han creado a lo largo de la historia aún existen. Eso es muchísimo plástico.

El movimiento Zero Waste (cero desechos) devuelve y pone el poder en manos de los consumidores. Debemos exigir un cambio y comenzar a consumir de una forma distinta. Cada cosa que compras es un voto al futuro que deseas. Al renunciar a los envases de plástico excesivos, creas un futuro mejor y sostenible con menos plástico y menos desechos.

Yo busco opciones al desnudo: productos que vengan sueltos, sin envoltorio. También me enfoco en cosas que sean reutilizables en lugar de desechables como jarras para la cerveza y el vino o frascos de cristal para el café para llevar, y además hago todas mis compras con una bolsa de tela reutilizable. Sigo comprando todo lo que me gusta, como por ejemplo grandes cantidades de chocolate, vino tinto, y todo lo necesario para una increíble hamburguesa vegetal; lo único es que lo compro todo… pues ya sabes, al desnudo.

Vivir sin envases no significa que tengas que sacrificar cosas, sólo significa que te planteas las compras de una forma diferente. Aquí tienes cinco de mis consejos favoritos para reducir los envases y los desechos.

1 Lleva una botella de agua
Lleva siempre contigo una botella de agua reutilizable que puedas rellenar cuando te apetezca. Yo tengo una cantimplora de acero inoxidable, pero me encanta usar frascos de cristal. Mis favoritos son los que pertenecían a mi bisabuela, de la marca Golden Harvest. Son lo mejor para la prevención de desechos. Puedes usarlos como recipiente para guardar la comida que te haya sobrado en el restaurante, como tarrina para un helado, como taza para tomar un café, como vaso para un zumo… o incluso para un batido de frutas. Simplemente pídeles que te lo sirvan en tu propio recipiente.

2 Consumo local
Los mercados son el lugar perfecto para comprar frutas, verduras o productos artesanales hechos a mano (y desnudos). Incluso si vienen en envase, pregúntales si lo pueden reutilizar. La mayor parte de las veces, lo hacen: un empaquetado menos que tendrán que comprar. Muchos vendedores te dan la opción de usar envases recargables. Yo por ejemplo compro frascos llenos de queso o mermelada. Cuando están vacíos, los llevo otra vez para que los vuelvan a rellenar.

3 Guárdate un pañuelo o servilleta de tela
Éste es un artículo perfecto para cuando estás fuera de casa. Puedes secarte las manos con él en el baño, sonarte la nariz, taparte cuando estornudas o guardar pequeños productos que compres cuando estás en la calle, como magdalenas o galletas. Eso sí… no lo hagas en este mismo orden.

4 Hazlo tú mismo
Hay muchísimas recetas sencillas de cositas para picotear que puedes hacer en casa. Pasa de comprar productos demasiado caros y envasados y anímate a probar cosas nuevas en la cocina. ¡Puedes hacer hummus en cinco minutos! Te maravillaría lo barato y fácil que es cocinarte tus propias botanas en casa.

Y no tienes por qué quedarte ahí. También puedes fabricar tus propios productos de belleza. Hazte una mascarilla facial, un bálsamo labial o un champú en seco, todo con ingredientes que puedes encontrar en la despensa. Es divertido, barato y tardas menos de cinco minutos. Para cosas más complicadas como el shampoo o el jabón tienes a Lush con toda su línea de productos desnudos.

5 Acuérdate de las bolsas
Tengo de varios tipos, pero recuerda que no sólo sirven para comprar comida. Son para compras en general, ya sea ropa, utensilios o productos para tu mascota. Siempre llevo una bolsita plegable en el bolso para emergencias.

Cuando hago compras me aseguro de llevar las bolsas suficientes para poder cargarlo todo de vuelta, pero también llevo bolsitas más pequeñas para productos a granel. ¡De esa forma nunca necesito llevarme a casa ningún tipo de envase! Con algunos sencillos ajustes en tu rutina diaria y planteándote la compra de una manera algo distinta puedes reducir drásticamente los desechos que produces y comenzar tu camino hacia el rescate del planeta.

Además de sentirme bien por disminuir mi impacto en el planeta, también disfruto de un montón de beneficios a nivel personal: desde comer más sano hasta ahorrar un montón de dinero. Y después de año y medio, ya estoy completamente convencida; vivo la vida al desnudo.

Descubre más sobre Zero Waste en el blog de Kathryn Kellogg:
www.goingzerowaste.com

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